
Por: Julieta Biaggioni/Kristian Laliberté/Diego Ignacio Mur
Nuestra intriga con respecto a la vida eterna de una hamburguesa
McDonald’s comenzó luego de leer un articulo escrito por la fotógrafa
neoyorkina Sally Davies (1) de acuerdo a su proyecto artistico basado en
“Happy Meals”: Davies compró una “Cajita Feliz” y puso la hamburguesa y
las papas fritas de McDonald’s sobre una mesa a modo de experimento.
Sally decidió fotografiar la comida todos los días para medir a que
velocidad se deterioraban los alimentos. Sus fotografías revelaron que
transcurridos 145 días, la hamburguesa y las papas fritas parecían tan
frescas como el primer día cuando fueron adquiridas en McDonald’s hacia
casi 5 meses.
Museo hamburguesa biónica
En realidad, nuestro interés creció cuando descubrimos que varios
consumidores habían llevado a cabo experimentos similares con
hamburguesas de McDonald’s.
En ellos ninguna de las hamburguesas de McDonald’s se descompuso tras
extensos períodos de tiempo, oscilando de entre 1 año a más de una
década. La consultora en nutrición Karen Hanrahan mantuvo intacta una
hamburguesa de McDonald’s por el lapso de 12 años (2). Compró la
hamburguesa en 1996 y posteó su informe con las insólitas imágenes en su
página web en el año 2008.
La autora de libros sobre obesidad y activista Julia Havey almacena
una hamburguesa con queso de McDonald’s (y papas fritas) hace ya mas de 4
años, y Joann Bruso, una abuela de 62 años de edad, “se aferró” a una
“Cajita Feliz” de McDonald’s durante todo un año. Todos estos eventos
fueron grabados en vídeo y fotografiados, y reseñado por diario
británico Dailymail
Para ilustrar la diferencia entre la comida natural o real cuando se
pudre, Julia Havey realizó un vídeo donde compara visualmente y en forma
impecable como “reacionaron” en el lapso de cuatro años las papas
fritas de McDonald’s y una papa normal.
Luego tenemos el video de Foley, “La hamburguesa bionica” (Bionic
Burger). Foley coleccionó hamburguesas de McDonald’s “con queso”, y “Big
Mac” durante más de 19 años, y “¡se ven exactamente igual al día en que
las compré!”, dice Foley. “Estas hamburguesas estan no hechas con
sustancias naturales (de acuerdo a la forma en que pensamos normalmente
sobre alimentos)”, “son mezclas químicas que contienen el aspecto, sabor
y olor de la comida, pero no se deje engañar.”, No hay nada en esa
comida “que se parezca a los alimentos convencionales, en lo absoluto.”

Para incrédulos, Foley tiene esto para decir: “No quiero que me
creas. Preferiría que compres un par de hamburguesas de McDonald’s y
sigas las instrucciones para crear una Bionic Burger tu mismo”.
Ingredientes Carne picada de McDonald / Papas fritas
No, usted no encontrará fluido para embalsamar momias figurando entre
los ingredientes de una hamburguesa de carne de McDonald’s, aunque yo
no me sorprendería.
McDonald’s emite un comunicado institucional afirmando: “Ningún
conservante se añade a la carne para hamburguesa en hamburguesas
McDonald’s”.
Sin embargo, según Foley, lo que cualquier bioquimico puede encontrar
en una hamburguesa de McDonald’s es 1,1,1 – tricloroetano, 1,2,4 –
trimetilbenceno, BCH, cloroformo alfa, clorotolueno, chlorpyritos, DDE,
p, p, el DDT (
de Monsanto), p, p, dieldrina, difenil 2-fosfato wthylhexyl y etilbenceno, entre una verdadera multitud de productos químicos.
El absurdo para explicar que una hamburguesa no se pudre en mas de 10 años:
Algunos sugieren que “debido a la enorme cantidad de grasas que
constituyen el 50 por ciento de las papas y el 35 a 54 por ciento de las
hamburguesas”,”estos altos niveles de grasa dejan menos espacio para la
humedad, lo cual impide la germinación del moho”.
El pan de McDonald’s
El pan está “enriquecido” (harina de trigo blanqueada, harina de
cebada malteada, tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, hierro
reducido), agua, jarabe de maíz alto en fructosa, aceite de soja
parcialmente hidrogenado, levadura, contiene menos del 2% de cada una de
las siguientes: sal, sulfato de calcio, carbonato de calcio, silicato
de calcio, gluten de trigo, harina de soja, bicarbonato de sodio,
emulgente (mono-y diglicéridos, ésteres diacetil tartárico de los ácidos
grasos, el etanol, sorbitol, polisorbato 20, potasio propionato), sodio
estearoil lactilato, acondicionador de masa (almidón de maíz, cloruro
de amonio, sulfato de amonio, el peróxido de calcio, ácido ascórbico,
azodicarbonamida, enzimas), propionato de calcio (conservante).
Creación McFrankenstein
Para aquellos de ustedes que aún consideren las hamburguesas eternas de
McDonald’s como lo maximo, consideren esto: Las patas de pollo fritas de
McDonald’s contienen
butilhidroquinona terciaria (TBHQ),
una mezcla basada en productos derivados del petróleo que también se
agrega a los barnices, lacas, resinas, y los aditivos de aceita para el
campo, y dimetilpolisiloxano, un antiespumante utilizado en Silly Putty.

Y antes del año 2003, incluyeron incluso más tóxicos químicos en los
“McNuggets” de pollo de McDonald’s que sorprendieron tanto a un juez
federal que ordenó retirarlos.
En el 2003, un juez federal llamó a esa “comida”una “creación de
McFrankenstein” que utilizaba varios elementos que definitivamente no
son familiares para un cocinero”. Los unicos ingredientes que fueron
autorizados a permanecer fueron el TBHQ y dimetilpolisiloxano.
Cómo crear su propia hamburguesa inmortal:
1.1. Compra unas hamburguesas en tu restaurante favorito de comida
rápida: McDonald’s, Wendy’s, Burger King (cualquier lugar donde sirvan
productos hibridos, repletos de quimicos y genéticamente modificados.
Portadores también de hormonas cargadas con plaguicidas) – ¡PERO NO SE
LAS COMA!
2.2. Ponga sus hamburguesas en un lugar lo mas seco posible y déjelas reposar durante muchos, muchos años.
ADVERTENCIA: No ponga las hamburguesas en recipientes cerrados, ni
tampoco en frascos. Dejelas “respirar” el aire libre que funciona mejor.
3.3. ¡Y eso es todo! ¡Usted es ahora el orgulloso dueño de su propio Museo de hamburguesas!
Después de 6 o 7 días, usted podrá mostrarlo con orgullo. No se
preocupe. ¡Ningún animal o insecto va a tocarlas! – lo cual debería
hacer que nos preguntemos porque nosotros si.
¿Por qué les tenemos miedo a las Cajitas Felices?
Según indica la sabiduría popular
McDonald’s no es una “golosina” saludable. Y, si usted ha visto Fast
Food Nation, sabrá que la “suculenta” oferta que ofrece la compañía
tiene un montón de ingredientes desagradables.
A pesar de que no me gusta pensar en
esto comiendo un Big Mac, la artista de New York Sally Davies creo de la
“Cajita Feliz” un insolito proyecto de arte que proporciona evidencia
de que este producto es uno de los peores que usted puede poner en su
cuerpo.
Davies compró una Cajita Feliz
(hamburguesa y papas), la puso (abierta) sobre la mesa de su sala de
estar, y como dicen por allí, decidió “ver qué pasa”.
Ella tomo fotografías de la hamburguesa y
las papas todos los días, y tras los primeros 137 días del proyecto
(sin final en el sitio web), los resultados son notables dado que los
cambios en los productos son realmente insignificantes. A nuestros ojos,
la hamburguesa y papas fritas se ven exactamente igual el día 1 que el
día 137. ¿Hambriento todavía?
SIBCI/BWN Patagonia